Terapia psicológica de traumas

Tratamiento psicológico de traumas

Trauma psicológico: su tratamiento

Podemos ayudarte a superar un trauma, pregúntanos!!!

Es parte ya del discurso hablar de “tienes un trauma”, “te ha generado un trauma”, “busco un especialista en trauma” y no es una moda, sino que representa lo que ya es bastante popular con respecto tratamientos psicológicos que acompañan el descubrimiento de nuevas formas de abordaje a problemáticas que requieren tratamientos psicológicos especiales.

Personas que han sufrido un trauma

Uno o varios acontecimientos vitales estresantes que resultan muy difícilmente asimilables para nuestra mente, sobrepasan la capacidad que tenemos para responder en esa situación, por lo imprevisto, por la dimensión emocional que abarcan o porque ponen en riesgo nuestra vida o nuestra integridad de algún modo. La guerra, las catástrofes naturales, los accidentes pueden ocasionar este tipo de huella en las personas que los sufren y generar lo que llamamos estrés postraumático, que a veces se vuelve una afección crónica, limitando nuestro funcionamiento habitual.

Se produce entonces una especie de herida, el trauma que dependiendo de la capacidad de cada ser humano para reponerse es superado de mejor o peor forma. Ante una misma experiencia como puede ser una catástrofe natural, las personas reaccionamos de distinta forma y nos vemos afectados de distinta manera. A veces nos recuperamos bien y otras nos quedan secuelas que recuerdan lo que nos pasó, afectándonos a veces muchos años después que aquello ocurrió.

Es como si la experiencia quedara en la memoria y puede que durante mucho tiempo vivamos como si nada hubiera ocurrido, pero de repente, alguna experiencia actual dispara los recuerdos y vuelven las sensaciones o las emociones desagradables, en forma de ansiedad, profunda tristeza, trastornos del sueño, pesadillas, miedos desproporcionados entre otros.

Los nuevos avances en técnicas de exploración mediante neuroimagen, vienen a confirmar algo que en su época, Sigmund Freud, el considerado padre del Psicoanálisis ya había intuido y desarrollado. A pesar de no contar con el apoyo de la evidencia científica se percató de lo que ahora comprobamos mediante la investigación neuropsicológica.

El trauma, podría definirse como una especie de herida en el psiquismo, que requiere de un tiempo de restauración, para conducir a la cicatrización, es decir, un tiempo de asimilación para sumarse como experiencia y para que deje de tener efectos negativos o desagradables. Si todo se da bien, en personas con buena capacidad de resistencia, la capacidad natural que tenemos todos para curar esa herida, permite ir digiriendo lo ocurrido y estableciendo una forma de almacenarlo y superarlo, de modo adaptativo, que significará recuperarse bien, naturalmente y sin secuelas.

Para que nos entendamos mejor, si suponemos que alguna vez hemos sido atacados por un león y sobrevivimos, si algún día volvemos a la selva y escuchamos el ruido de una brizna de pasto quebrarse, nuestro organismo se pondrá en alerta, recordará que estuvo en peligro, empezaré a hiperventilar, a agobiarme y tendré el impulso de huir o ponerme a salvo, mientras que alguien que me acompaña podría decir: “Pero si ha sido una brisna del pasto al quebrarse …” Mi organismo ha detectado un disparador de aquel trauma de mi pasado y se pone en acción de huida o defensa.